Más sobre la #1ºQuedadaInfertil

Hace justo una semana me recorría un buen puñado de km para asistir a la primera quedada infértil nacional convocada por twitter. No sabía que me iba a encontrar allí, ni a quién, ni si merecería la pena, los días previos pensé de todo ¿dónde voy?¿estaré loca?¿para qué?

Pues hoy os hago un resumen.

Empecé encontrando una gran acogida desde que conseguí aparcar en Valencia (menudo reto) tanto fue así, que tras un día de trabajo y un viaje de aúpa la charla nada más conocer a un grupo fantástico se alargó más de lo que el cuerpo aguanta.

Allí en Valencia ya no había miedo ni alertas al tratar el tema, al  tratar las dudas o hablar de las heridas todas estábamos en el mismo barco por mucho que ocupáramos distintas zonas o experiencias en él.

Gran ídea dejar volar nuestros mensajes grabados a esos globos, soltarlos juntas, verlos perderse entre las nubes y romper el hielo con todos los presentes, cuando se deja un globo volar parece que el peso de nuestra pena se aligera un poco en ese vuelo.

Después vendrían horchatas y cafés, charlas y planes para lo que quedaba por llegar, conocer a aquellas con las que has hablado tantas veces y han sabido apoyarte en cada golpe y de ahí a la caza del entrevistado. Toda una experiencia lanzarse a la calle para ver lo que la gente opina y sabe sobre la infertilidad, ver sus caras de interés y en otros casos de desinterés y sentirte fuerte y reafirmada en tu condición de infértil, para mí fue como gritarlo al mundo como decir “míranos, no somos una despedida de soltera por ir del mismo color, no, somos infértiles y no nos escondemos, míranos bien”.

Tanto la suelta de globos como las entrevistas tuvieron algo de terapia sanadora, de reafirmarte en tu condición y no sentirte de menos en un mundo en el que pensamos que no se nos escucha lo suficiente.

De la cena y los buenos ratos no os voy a contar más, de sobra se sabía que dada la complicidad alcanzada en pocas horas todo lo demás iría rodado y así fue, creo que llegué a olvidar que cenaba con parte de la #infertilpandy y pensé que nos conocíamos de toda la vida. Dos noches en Valencia, que dieron para hablar tanto que no dejaron hueco al sueño pero quedaba lo mejor “el Café de los Sueños” que gran momento.

Muchas les tenemos cierta manía a pisar una clínica pero así da gusto, un desayuno, una ICSI en directo, una embrióloga destapando todos los secretos de su mágico oficio, los pelos de punta, la emoción sobrevolándonos a todos los presente y tres horas exprimiendo los conocimiento de una gran profesional y persona como la Dra. Elena de la Fuente y su coordinadora Vanessa García de Ginemed. Satisfecha sería poco, impresionada tal vez se acerca más a mi sensación y recuerdo del momento. Hablar abiertamente y obtener explicaciones detalladas, conclusiones, comparaciones ¿se puede pedir más?

Por supuesto, respecto a mi caso en concreto puedo decir que encontré todas las respuestas que necesitaba y algunas más, me sentí reconfortada de que estoy haciendo lo posible y sorprendida de que aunque la ciencia puede que no encuentre un final feliz para mí, se está acercando a poder lograrlo en un futuro para parejas tan raritas como nosotros.

No quiero extenderme más pero resumo mis conclusiones en nuestro caso:

1.Puede que sencillamente haya una incompatibilidad entre nosotros (se da en 1 de cada 300 personas) se puede hacer un test genético que la detecte, por lo que los embriones no evolucionan o desarrollan una enfermedad, en mi caso no lo necesito porque si es así habría que cambiar un gameto y en esto el óvulo tiene un papel fundamenta, la solución ovodonación como estamos haciendo.

2.Puede que los óvulos estén dañado o no sean de calidad, pese a que hay respuesta a la estimulación y se logra puncionar una buena cifra.

3.Mi endometrio está dando problemas, pero no juega un papel fundamental en esto, con un óvulo joven podríamos solucionar mis problemas de endometrio (no crece con medicación y tampoco responde bien a ciclo natural) la respuesta es seguir probando y probando, en caso de tener buenos embriones y no solucionar el tema de la implantación ya tendríamos que hablar de gestación subrogada, la cual no podríamos permitirnos, así que esa puerta queda cerrada.

4. En el caso de mi endometritis crónica me quedó claro que puede aparecer o desaparecer de manera natural y con poco control, aunque ya la hemos analizado y limpiado, pero podría volver a reproducirse y eso impediría una implantación.

Resultado de todo esto, que veo un NOOOO muy grande en mi diagnóstico, pero también varías puertas que intentar abrir y eso haremos con los pies en la tierra, sabiendo que tampoco contamos con un buen esperma y que de la ecuación (ovocito, espermatozoide y endometrio) anda bastante mal. Pero a la vez, esta quedada, los distintos casos y experiencias y los próximos pasos de la ciencia me han dejado una paz interior y un chute de energía importante, fundamental diría yo.

viaje-carretera

Me perdí esa paella final porque los km eran muchos y las despedidas tristes y se alargan demasiado, pero me traje el coche lleno de energía y positivismo (que se lo digan a todos los que se cruzaron conmigo en la carretera y me vieron darlo todo en cada canción).

Me quedé con ganas de más y propongo que el próximo año la quedada sea semanal jajaja ya veremos como lo cuadramos con el trabajo, creo que vivir tan abiertamente la infertilidad en grupo solo puede traer cosas buenas, yo me traje el coche cargado de momentos, de risas y de amigas.

Síndrome post1ºquedadainfertil

Gracias, gracias, gracias y gracias (ufffff resaca de subidón aún).

En todos los km que nos fueron separando ayer me dió tiempo a pensar en más de una entrada, volví tan emocionada que lo peor del viaje fue no poder conducir y escribiros a la vez, confieso que siento un síndrome post quedada de un nivel preocupante ¿qué me tomo?

Que raro es poner cara a cada una de esas personas que llevas tiempo conociendo con pinta de indio, de probeta o de pez, descubrir detrás de cada frase y cada imagen quién hay ahí.

Es una locura recorrer una parte importante del mapa sin saber que te encontrarás allí, sin saber tampoco qué es lo que estás buscando, qué esperas y sumando a todo esto el cóctel de tratamientos, hormonas o recientes cancelaciones que llevas en la maleta.

Quiero ir desgranado mi experiencia en esta 1º Quedada Infertil en varias entradas, porque hubo momentos para todo, para aprender y eso que una siempre piensa que ya está de vuelta en esto de aprender, momentos para reír, para probar una horchata y para lanzarnos a la aventura.

Pero mi primera mención es para vosotras, las que estuvisteis junto con ellos, los que estuvieron con nosotras, con lo difícil que es encontrarte 100% acompañada y acogida, pero más difícil aún congeniar tanto sin necesidad de poner patas arriba nuestra caja de pandora (ya sabéis, nuestra caja infértil) así que gracias porque cuando las cosas se hacen con ganas y cariño una se vuelve con un síndrome post quedada tremendo, con la lagrimilla contenida mientras se mira a la carretera y con la ilusión desbordada de tanta dosis en tan poco tiempo.

Voy a echar de menos esa bebida de arroz compartida entre galletas de avena, esos gif de madrugada, esa sangría que te deja turbia, el agua de valencia, el turquesa y el dormir “aprisa” , en definitiva que ¿cuándo es la siguiente? no puedo esperar un añoooooooooo

Gracias a las organizadoras y colaboradoras @EDproyecto, @IndiaSerMama y @MartinaMision menuda combinación de equipo, enhorabuena.

Conclusión y adelanto a lo que comentaré en las próximas entradas, me volví no solo emocionada, creo que me he reconciliado conmigo misma, me volví con una sensación de paz tremenda tras el café de los sueños de @redinfertiles y @ginemed, encontré las respuestas que no sabía del todo si buscaba. Aprendí tanto que me pareció increíble descubrir lo que la ciencia está avanzando ya y no es que me volviera pensando “lo conseguiré” “se puede” o “es posible” no, me volví siendo consciente de mi camino pero emocionada por los caminos que en un futuro tendrán respuesta a lo que nosotros no tenemos ahora. Siento una calma que había perdido en estos últimos meses y una ilusión que lejos de lo individual ha pasado a lo colectivo.

Gracias, gracias y gracias….

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Trás tanta nube puede haber un arcoiris mágico