La soledad del proceso

No sé en que punto os encontráis, pero me encantaría saber como lo vivís vosotros, os cuento mi proceso con sus fallos y reflexiones.

Cuando inicié la búsqueda del bebé, supongo que como en la mayoría de los casos, todo era ilusión, complicidad, no solo al máximo con la pareja sino con el entorno con el que decides compartir esa ilusión (primer error). Decides aparcar proyectos complicados de tu vida que no te dejen profundizar en esta etapa que inicias y para la que quieres cuidarte y mimarte más que nunca.

Surgen las escapadas más románticas, los castillos en el aire y las búsquedas por internet de todo tipo de temas relacionados con embarazo, crianza, manualidades, alimentación ¿qué os voy a contar?

Decides rodearte de gente que comparte ese mismo proyecto a la vez que tú (segundo error) y lanzarte a este viaje muy bien acompañada con la inocencia de las risas y las claves de una búsqueda.

Cuando en esa búsqueda se meten los médicos y las pruebas todo empieza a ser un poco más gris, pero no pasa nada, lo conseguiremos, solo hay que informarse y dar los pasos necesarios, sin pausas, y queda poco con la ayuda médica (tercer error).

Así lo hicimos y tras años de tratamientos, todo el proceso cambia tanto. Te vas quedando sola porque los que iniciaron esta fase contigo llegaron a sus metas y ya no comparten los mismos intereses, te empiezas a alejar de grupos de amigos que ahora parecen no aportarte nada o lo que es peor parecen hacerte sentir incómoda con desafortunados comentarios. Has aprendido a seleccionar muy bien las amistades, tanto que si están alejadas o no compartes horarios no consiguen arrancarte del sofá en los días claves.

Sin darte cuenta o por decisión propia, decides decir NO a ciertos proyectos, a ciertas reuniones familiares, a ciertos grupos y todo eso sin sumar las recomendaciones médicas y propias, porque que levante la mano quien no ha cambiado mínimamente sus hábitos alimenticios, pones tu vida patas arriba con la esperanza de que la meta esté más cerca.

Cuando estás metida de lleno en los tratamientos, cuando no es un reposo, es una medicación incompatible con tomarte una copa entre amigos, o una inyección en frío con la que no puedes estar planificando escapadas porque nunca sabes exactamente cuando tendrás un control en tu clínica. Dejas de planificar a largo plazo esos viajes que te daban la vida porque tu futuro es incierto, no sabes por cuanto tiempo y hay que ahorrar “por lo que pueda pasar”.

Y la vida en pareja, como muchos sabemos esto te une más o te separa del todo, yo siempre digo que “esto”(esterilidad) nos pasó a nosotros porque no hay nada que pueda alejarnos, lo que hoy en día siento por él no hay blog o comentario capaz de contenerlo, es sin duda él, siempre fue él y me alegro tanto de que haya sido con él. Pero es inevitable que la relación pase de lo pasional a lo emocional, por lo menos en mi caso, tus relaciones se ven programadas, cortadas entre hormonas, pruebas y abstinencias programadas, infundidas de miedos por biopsias, infecciones o complicaciones en el tratamiento, y ahora toca reprogramar todo esto volviendo a la ignorancia de la intimidad vulnerada.

Las redes ayudan mucho, son realmente grupos de apoyo que aportan muchísimo, pero si abro la puerta de mi casa y me asomo, ¿quién hay ahí? ¿con quién quiero escaparme de mi realidad? y aquí entra la soledad, la mía, la de la pareja y no digo que los demás tengan la culpa he pensado mucho que puede que esté levantando prejuicios hacia “los amigos con hijos” pero tanto si yo no estoy acertando como si no lo están haciendo ellos el resultado es el mismo “la soledad del proceso”, el sentirte incomprendida, el sentir que no encajas de la puerta de casa hacia fuera.

Últimamente siento que hay muchos momentos de sofá y pelos a lo loco en los que me encantaría que alguien llamara al timbre, me obligara a salir corriendo y me ayudara a perderme entre cafés y risas….¿alguna candidata en la sala? 😉

arcoiris

Por último y para no terminar esta entrada en pesimismo os diré que soy consciente de que el primer paso para cambiar esto puedo darlo yo misma, en ello estoy 🙂